miércoles, 11 de marzo de 2009

11–M. In Memoriam


Hace cincos años, un día cualquiera de marzo (como hoy), miles de ciudadanos viajaban en trenes de cercanías a Madrid para realizar sus tareas; trabajadores, estudiantes, madres con sus hijos al colegio, ancianos a una cita con su médico…

Unos malnacidos, en su locura terrorista, cargados con mochilas-bomba mataron a 191 personas y dejaron a miles de heridos y afectados.
El sueño de la razón produce monstruos

4 comentarios:

Marcos Ortega dijo...

nunca nunca nunca olvidaré lo que sentí ese día...

Felipe dijo...

Yo viví en la C/ Tellez (a escasos metros de la estación de Atocha), todas las mañanas veía pasar los trenes...
Afortunadamente,me cambié de casa unos meses antes de la tragedia y he sido incapaz de volver a pasar por allí. Mis antigüos vecinos ayudaron a los heridos e incluso en mi portal se montaron equipos médicos...

Eulàlia B. P. dijo...

Sobran las palabras, terrible. Lástima que el olvido por un lado y la manipulación por otro sean tan crueles con uno de los días más sangrientos de este país.
Un abrazo solidario, siempre.
Labelia

Anónimo dijo...

Después de tirarse nuestros muertos a los pies unos a otros, ya no interesamos"

Manjón lamenta el olvido en que han caído las víctimas en el quinto aniversario del 11-M

V.V.

Hoy se cumplen cinco años desde que Madrid sufrió los atentados terroristas más graves de España y de Europa: 192 muertos y más de mil heridos que, la mañana del 11 de marzo de 2004, viajaban hacia sus respectivos lugares de trabajo o de estudio. Es el primer aniversario en el que hay culpables en la cárcel. También el primero en el que no habrá homenajes institucionales. Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, reivindica que la Administración se ha “olvidado” de los que sufrieron el atentado. Por su parte, José Manuel Rodríguez Uribes, director general de Apoyo a Víctimas del Ministerio de Interior, asegura que “las víctimas son nuestra tabla de salvación” porque “representan lo que nadie les pidió ser: la imagen de la civilización, la grandeza del ser humano”.
Noticias relacionadasPeces-Barba acusa a Aguirre de “olvidar” a la Asociación de Pilar Manjón Manjón: "No hay dignidad en la COPE ni en quienes están detrás" La Oreja de Van Gogh dedica una canción a las víctimas del 11-M Han pasado cinco años desde los brutales atentados que el 11 de marzo de 2004 quitaron la vida a 192 personas en Madrid y dejaron miles de heridos. Con una sentencia judicial firme y los responsables de la masacre encarcelados, la división entre los diferentes sectores políticos sigue siendo patente: populares y socialistas no acudirán juntos al homenaje en Madrid, y aún desde la derecha mediática se pone énfasis en tratar de resucitar las teorías de la conspiración que desbancó por completo la sentencia.

Víctimas en un "segundo plano"
Y en mitad de este duro panorama se sitúan las víctimas. Pilar Manjón, presidenta del principal colectivo que agrupa a los afectados de estos atentados, considera que las víctimas del 11-M han pasado “a un segundo plano” y han caído en el olvido institucional. “Me imagino que después de cinco años de tirarse nuestros muertos a los pies unos a otros han llegado a una entente cordial. Ahora ya no interesamos”, apuntó en una entrevista concedida a El País.

Entrevistas con "asesinos" e "imputados"
A su juicio, muchas de las víctimas que sufrieron el atentado no están ya “arruinadas”, sino “pisoteadas” en un momento, el quinto aniversario de la masacre, en el que, en su opinión, han cambiado algunas cosas: “Por ejemplo, hay periódicos que hacen entrevistas con asesinos. Antes eran solo imputados y nos cantaban la guerra civil si les pagaban, ahora son asesinos”, apuntó, en referencia al diario El Mundo, principal instigador, junto con la COPE, de las teorías de la conspiración que señalaban a ETA como los autores del atentado.

"Insultos, injurias y amenazas"
Hace solo unos días, Manjón aseguraba que había deseado que la banda terrorista vasca hubiera tenido la responsabilidad para no haber sufrido el “calvario” que ciertos medios de comunicación han hecho pasar a su organización. En este sentido, pidió hoy al Ejecutivo que “no se olvide de las víctimas” que han sido “tan denostadas” y han tenido “que oír los mayores insultos, injurias y amenazas”.

Cambios en la legislación
Además, Manjón pidió al poder legislativo “que cambie la legislación” y cree “una fiscalía de terrorismo yihadista igual que para ETA”, y al judicial que no cometa “errores garrafales dejando libre y sin juzgar a El Egipcio”. No obstante, quiso agradecer a la sociedad “cómo se comportó” con las víctimas y el cariño que les profesó.

Obligación "moral y jurídica" del Gobierno
Pese a esta visión crítica, el director general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo en el Ministerio de Interior, José Manuel Rodríguez Uribes, afirmó que el Gobierno ha “ayudado en todo lo que estaba en sus manos” a las víctimas “cumpliendo con una obligación hoy tan moral como jurídica”. En este sentido, recordó que se ha diseñado “un sistema de atención a las víctimas cada vez más integral y potente” que tendrá su culminación con “la nueva ley, comprometida para esta legislatura”.

Protección y reconocimiento
Según explicó en una tribuna publicada en Público, Rodríguez Uribes apuntó que su oficina ha “aumentado cuantitativa y cualitativamente los mecanismos de protección y de reconocimiento hacia las víctimas” basándose en tres principios fundamentales: de “solidaridad” con las víctimas, para garantizarles una “respuesta material, psicosocial y económica”; de “territorialidad”, para que puedan beneficiarse en cualquier parte del país, y de “reconcimiento”, que “potencia la presencia y la visibilidad de las víctimas (…) sin caer en la exhibición impúdica o morbosa, ni en la manipulación o en el aprovechamiento partidista”.

Víctimas como "tabla de salvación"
“El 11 de marzo de 2004 representó lo peor de la maldad humana, al ausencia de toda conmiseración, la brutalidad y el espanto en estado puro (…). Las víctimas, sin embargo, son nuestra tabla de salvación; representan lo que nadie les pidió ser: la imagen de la civilización, la grandeza del ser humano. Que nadie las manosee, que nadie abuse de un símbolo que es patrimonio de la democracia”, añadió.