jueves, 29 de enero de 2009

La medusa inmortal




Una pequeña medusa, un hidrozoo de apenas medio centímetro de longitud, con una característica que la hace única entre todas las criaturas del reino animal. De una forma que la ciencia aún no ha logrado comprender, la medusa Turritopsis nutricula (T. nutricula) es inmortal. A diferencia de las demás medusas (y del resto de los animales) T. nutricula no muere tras alcanzar su estado adulto, sino que es capaz de «rejuvenecer», de regresar a su forma juvenil y repetir su ciclo vital hasta alcanzar una segunda madurez... y una tercera, y una cuarta, y así hasta un número de veces que es, según los científicos, potencialmente infinito. T. nutricula es capaz de conseguir esta proeza porque ha descubierto la manera de modificar sus células una vez éstas se han diferenciado y de hacerlas retroceder a fases anteriores a su especialización. Se trata de un fenómeno llamado transdiferenciación que se puede ver, por ejemplo cuando un órgano dañado regenera sus tejidos. Sin embargo, para esta especie de hidromedusa el proceso es algo corriente en su ciclo vital. En pruebas de laboratorio, el cien por cien de los ejemplares de T. nutricula analizados han madurado y vuelto a la juventud decenas de veces, sin perder en esos cambios ni una sola de sus características o capacidades. Los investigadores tuvieron que llegar a la conclusión de que la muerte orgánica es algo que en esta especie, sencillamente, no sucede.


Lo que es capaz de hacer esta medusa, afirman los investigadores, equivale a una mariposa que pudiera volver a convertirse en una oruga, nuevamente en mariposa, oruga…


¿Imagináis que el ser humano alcanzada su madurez tuviera un proceso de rejuvenecimiento continuo? Me temo que alguna multinacional de cosmética en breve se dedique a comercializar todo tipo de cremas a base de esta pequeña medusa.


No nos engañemos, T. nutricula lleva en sí misma su propia venganza, está colonizando todos los mares de forma alarmante poniendo en serio peligro el equilibrio ecológico.


¿Tendrá que ver con el cambio climático y el calentamiento global?

5 comentarios:

Eduardo López-Collazo dijo...

Ya había escuchado algo de esta medusa. Es muy interesante. A veces he pensado que el proceso en humanos se intenta con la aparición de un tumor (esto no es más que una vuelta a la indiferenciación celular). Sin embargo, es un evento que no logra tener éxito. Hablaré de ello en mis "viernes". Saludos, Ed.

Marcos Ortega dijo...

Es muy importante descubrimientos como este para concoer nuestra propia evolución y quiens abe... quizás algún día consigamos hacerlo nosotros...

Felipe dijo...

Ed, creo que me has comentado en alguna ocasión la convicción que tienes de que los procesos cancerosos en algun sentido son un salto en la evolución del hombre. Me parece una excelente idea que lo desarrolles en tu proxima entrada del blog para entederlo mejor.
Marcos, estoy convencido que el potencial humano aun le queda mucho por desarrollar

Mixha dijo...

Una información muy interesante, soy neófita sobre esos temas, eso me hace que me guste seguirte y nutrirme de tu información, ademástu relato es sencillo a pesar que expone un tema muy complejo, me gustó tu texto, volveré, besoss

Felipe dijo...

Gracias Mixha!, me pasaré por tu ático en breve :-)