miércoles, 6 de mayo de 2009

Hablando de pandemias

Tras esta primera oleada de histeria colectiva global, detengámonos a pensar un poco en los millones de personas que todavía mueren en el mundo por enfermedades curables.

En el último siglo la ciencia ha avanzado a pasos agigantados y ha logrado curar o controlar muchas enfermedades, lamentablemente esas batallas únicamente se han ganado en el campo de la salud pública de los países más ricos.

Cada día, en los países pobres, mueren de hambre 24.000 personas, 3.000 de malaria, 3.500 de tuberculosis y casi 7.000 se infectan de VIH. La mayoría de las farmacéuticas no invierten en el tratamiento de estas enfermedades (salvo tratamientos contra el VIH, en los países desarrollados que pueden pagarlo) porque sus “potenciales clientes” no pueden costearse los tratamientos.

Si estableciéramos un lamentable ranking de pandemias, tendríamos:

Hambre

Según Naciones Unidas, cada cinco segundos muere un niño de hambre al mismo tiempo que uno de cada cinco niños en los países ricos es obeso. 10 millones de personas mueren al año de hambre o las enfermedades que provocan y acentúan la malnutrición. Paradójicamente, el mundo produce comida más que suficiente para todos los seres humanos. El hambre es la manifestación más extrema posible del fracaso humano.

VIH-SIDA

Según el informe ONUSIDA, unos 33 millones de personas se han infectado con VIH; se calcula que hasta el año 2020, unos 68 millones de personas morirán; casi 7.000 personas se infectan al día de VIH, 1.400 menores de 15 años mueren de SIDA y el mismo número de niños quedan huérfanos por el mismo motivo, la mayoría viven en países en desarrollo. En los países avanzados, la floreciente industria de medicamentos antirretrovirales ha logrado que sus ciudadanos no mueran por el desarrollo de la enfermedad, convirtiéndola en una enfermedad crónica a base de carísimos medicamentos. La vacuna, ni se espera, ni se pone empeño en conseguirla.


Tuberculosis

Un tercio de la población mundial (más de 2.000 millones de personas) está infectado con la bacteria que produce la tuberculosis, una enfermedad que afecta fundamentalmente los pulmones. Unas nueve millones de personas la desarrollan cada año cuando sus sistemas inmunes se debilitan. En 2007, 1,3 millones de personas murieron por tuberculosis. Normalmente es una enfermedad que puede tratarse con antibióticos, pero las formas resistentes a los fármacos complican y encarecen mucho la terapia.

Malaria

Casi la mitad de la población, unos 3.300 millones de habitantes, corren el riesgo de desarrollar esta dolencia tropical que se transmite entre las personas a través de los mosquitos. Anualmente cerca de un millón de personas mueren por esta causa, o por el paludismo, en su mayoría niños menores de cinco años.

Gripe normal

La gripe estacional normal se instala en el cuerpo de entre 3 y 5 millones de personas anualmente en todo el mundo. Entre 250.000 y 500.000 mueren a consecuencia de ella. La mayoría, otra vez, en economías subdesarrolladas.

Cólera

El cólera es una infección diarreica aguda que suele expandirse mayormente en las zonas con agua contaminada e inundaciones y escasa higiene. Puede provocar la muerte de adultos saludables en horas por deshidratación. La Organización Mundial de la Salud avisó de que millones de personas probablemente se infectan con cólera cada año. Seguramente una cifra diez veces superior a los casos oficialmente informados por los países. Una de cada dos personas moriría sin tratamiento con sales de rehidratación o antibióticos.

Recientemente, más de 4.000 personas han muerto por una epidemia de cólera en Zimbawe y una cifra algo menor en Irak. En ambos casos, las fuentes de agua contaminada fueron las responsables. En estos casos, no fue noticia en ningún medio de comunicación

Hepatitis B y C

La Hepatitis B es una infección viral que ataca al hígado y de la cual se ha infectado unos dos millones de personas en todo el mundo, 600.000 de las cuales no consigue sobrevivir al año. Se expande como el VIH pero, para diferenciarse, puede sobrevivir fuera del cuerpo por al menos siete días y se previene a través de la vacunación.

La Hepatitis C infecta a entre 3 y 4 millones de personas al año, fundamentalmente por contacto directo con sangre. No existe vacuna contra esta forma, que es una de las principales causas de hepatitis aguda y enfermedades hepáticas crónicas como la cirrosis y el cáncer de hígado.

Fiebre del dengue

Se ha denominado la enfermedad tropical más extendida después de la malaria y también se transmite a través de los mosquitos. En su forma más severa, puede generar hemorragia y muerte. Unos 2.500 millones de personas, dos quintos de la población, corren riesgo por la enfermedad, endémica en más de cien países. Según la OMS, las zonas urbanas en regiones tropicales y subtropicales son las que más riesgo corren de infectar a unos 50 millones de personas al año, que no cuentan con tratamiento específico para su curación.

Fiebre amarilla

Es una infección viral que provoca la muerte de 82 personas al día. Unos 33 países africanos, con una población conjunta de más de 500 millones de personas, están en riesgo. También es endémica en nueve países sudamericanos y varias islas del Caribe.

Meningitis

Es una infección bacteriana potencialmente letal de la cubierta que rodea al cerebro y la médula espinal. La meningitis es más común en África subsahariana, donde un brote provocó más de 25.000 decesos en 1996. Existen vacunas para prevenirla y varios grupos de ayuda trabajan para aumentar su disponibilidad en las zonas de alto riesgo.

6 comentarios:

Marcos Ortega dijo...

Lo mal que nos sentimos al leer esto y lo poco que podemos hacer al respecto...

Anónimo dijo...

Quizá diciendolo alto y claro y muchas veces, consigamos que alguien nos escuche

Anónimo dijo...

Muy buena exposición de estas enfermedades curables, ya controladas en los países desarrollados; las cifras son escalofriantes, pero …. te has olvidado de un pequeño detalle, la mayoría de los países que mencionas son ricos, no tengo datos pero creo que no los necesito, ricos en oro, piedras preciosas o petróleo, entre otros bienes, pero sólo de unos pocos; quizás, parte de la solución esté en un cambio, digamos de "actitud" de sus ciudadanos. Es cierto que necesitan ayuda, pero ¿Qué clase de ayuda?.
Hasta pronto.

Carmen dijo...

Tienes toda la razón. Las pandemias reales, esas que no suelen afectar ni a EEUU, ni a Europa son de las que no se hablan. Sinceramente es vergonzoso y esencialmente hipócrita.
Por cierto me ha gustado tu blog. He estado leyendo algunas de tus entradas y me parecen muy interesantes tus puntos de vista. Me he hecho seguidora tuya así es que vendré a menudo a leerte.
Un saludo

Mixha dijo...

Wow una explicación de las enfermedades es increíble, como se dan, sin emabrgo, tienes mucha razón al decir que hay mucha falsedad y coros a veces en cosas que pasan y los países que sufren son los del tercer mundo. MUcha verdad, por aca también están haciendo nada de nada sólo mirar a la gente como bicho raro si eres latinoamericano. Un besote

LABELIA dijo...

Toda la razón y muy bien expuesto. Necesitamos gentes como tú. ¿Pandemias con pedigree. En que jodido mundo estamos. Sigue, Felipe, te sigo.
Labelia