miércoles, 31 de diciembre de 2008

Para acabar el año daría un zapatazo a

A nivel personal (laboral y afectivo) ha sido un buen año para mí. He iniciado, con cariño, este blog y he conocido a muchos ciberamig@s de muchos rincones del mundo que me han enseñado cosas nuevas, dudar de tópicos aprendidos y valorar los matices que la vida nos trae día a día: por tod@s brindaré esta noche.

On my own (work and relationship) 2008 has been a good year. I have started, with passion, this blog and I have met many ciberfriends all over the world. They have taught me new things, to doubt on stereotypes and to appreciate the nuances that life brings us every day: I wish you a Happy New Year!

Sin embargo, el año 2008 parece que no nos ha traído grandes alegrías a nivel general. Para acabarlo daría un buen zapatazo a:

George y sus amigos (Ansar y Tony), por iniciar una guerra ilegal y no saber salir de ella.

Benedicto, por todo lo que ha dicho y por lo que le queda por decir.

Sofía, por mostrar su lado oscuro a los ciudadanos españoles.

José Luis, Mariano, Pepe y Esperanza, por no pensar lo que dicen y callar lo que piensan.

Silvio, por su neofascismo con los inmigrantes en Italia.

Rouco y sus hermanos, por sembrar el odio entre los españoles.

Jueces y Magistrados, los menos, por juzgar con parcialidad.

Brokers, banqueros y niñatos masterizados, por hacer terrorismo financiero y llevárselo calentito.

Terroristas, sin excepción, NADA justifica el asesinato.

Israelitas y Palestinos, por vengarse mutuamente ojo por ojo…

Los que asesinan animales por placer


A tod@s los que pisotean los Derechos Humanos

¿Si pudieras, a quién darías un zapatazo?

martes, 30 de diciembre de 2008

De jueces y otras injusticias




Qué razón llevaba Bertolch Brecht cuando decía que:
muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia.”

Unos, porque aplican justicia con sus convicciones religiosas; otros, por desidia no ejecutan sentencias de encarcelamiento a asesinos declarados; los más, porque su corporativismo raya lo obsceno.

Sin duda la Justicia es ciega, cegada por quienes la aplican.

lunes, 29 de diciembre de 2008

La familia de moral católica, esa gran hipocresía.



Este domingo paseaban por mi calle en dirección a Colón, señoras endomingadas con pieles y laca ozónica, señores de Barbour y algún que otro bigotito recortado, niños repeinados con jersey de pico. Todos, con cara de santa devoción, se dirigían al encuentro de las familias católicas convocadas por sus obispos.

Ellas, estudiaron en las hijas de maría a ser bondadosas amas de casa. Ellos, en los agustinos (o en el pilar) aprendieron a ser un cabeza de familia con carácter y mano dura que llevara a la prole por el buen camino.

Con el tiempo, la hija se quedó embarazada por no utilizar preservativos (su confesor le decía que era pecado); como el novio no era un chico de respeto de toda la vida, la llevaron a abortar a Londres para que no se enteraran en su círculo social. Al final la casaron con un chico de fortuna con cierta anestesia sexual.

El hijo menor, tras escarceos de todo tipo, encontró su lado oscuro y se casó con su mejor amigo.

La madre harta de sufrir bofetadas hasta que la muerte los separe, pidió el divorcio. El marido de respeto, católico ferviente, se lo negó mientras descorchaba noches en los prostíbulos.

La abuela paterna (maldiciendo no haber hecho testamento vital) suplicaba al señor que la acogiera en su seno, mientras en la UVI padecía dolores infernales en su enfermedad terminal. Su hijo, firme en su fe, la compadecía diciéndole que dios lo había querido así y se negaba a desenchufarla.

Este bonito cuento de familia católica modélica agonizó en 1975 y descansa en paz desde 1978.
¡Qué afán, los de hábito negro, por resucitarla e imponerla!
Contra el involucionismo teocrático: libertad.

domingo, 28 de diciembre de 2008

El asombroso viaje de Pomponio Flato



La última novela de Eduardo Mendoza no te dejará indiferente: crítica, insólita, inesperada… ferozmente divertida.

En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio Romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto.

Quiero ser un vampiro vegetariano



Una familia unida por lazos de sangre adquirida que les da la inmortalidad; cultos, inteligentes, leen la mente, se anticipan al futuro y al sol su piel es un manto de reflejos diamantinos: sobrenaturalmente atractivos.

Un pequeño inconveniente; tú puedes ser su comida, salvo que se enamoren de ti…

No me lo pienso, en las próximas vacaciones me voy a los bosques de Forks (Washington) y al crepúsculo escucharé el claro de luna de Debussy.

Si vivieras para siempre ¿por qué morirías?

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Retorno al origen pagano de la navidad: celebremos el solsticio de invierno.

¿Son las celebraciones navideñas una tradición cristiana o un invento creado siglos después y basado en antiguos rituales de otras culturas?

Durante mucho tiempo, la fiesta cristiana por antonomasia, casi la única, fue la Pascua (de tradición judía), que duraba 40 días. La Navidad empezó a tomar forma en el calendario cristiano a partir del siglo IV. En concreto, la Ascensión y la Natividad comenzaron a celebrarse en Roma hacia el año 330 d. C. En un principio, la Navidad y la Epifanía eran una misma fiesta; sólo a finales del siglo IV y comienzos del V se separaron. Occidente celebraba la Navidad y Oriente, la Epifanía.

¿Por qué el 25 de diciembre?

La fecha del nacimiento de Jesús no se conoce con exactitud, los datos existentes son contradictorios. Un viejo mito oriental dice que Mitra, dios protector del orden cósmico y de la justicia humana, que garantizaba los tratados de paz, salió de su roca un 25 de diciembre para arrancar a los hombres de las garras del mal; y añade que unos pastores asistieron a su nacimiento. Más tarde, bajo la influencia de Babilonia, este mismo dios aparece como enviado del Sol con la misión de crear la vida en la Tierra.
La tradición cristiana incorporó la fecha del 25 de diciembre para alejar a los fieles de las celebraciones del “Natalis Solis Invicti’’ en un periodo en el que el culto al Sol estaba muy en boga. La Iglesia sitúo así el nacimiento de Jesús en el momento del renacimiento del Sol, a fin de que el "Nacimiento del Invicto" pagano cobrara su sentido pleno al significar el “Nacimiento del único Invicto, Jesús”

¡Celebremos Natalis Solis Invicti y que sus rayos nos reconforten a tod@s!

martes, 23 de diciembre de 2008

A algunos les toca la Lotería sin jugar…


Aunque no me haya tocado la Lotería; ni quiero caer en la demagogia ni en el tópico, pero esta lluvia de millones que los Gobiernos (desgobiernos) de todo el Mundo están dejando caer sobre las cenizas del capitalismo financiero es realmente obsceno.
Viene a cuento del excelente artículo publicado por Rosa Montero en la contraportada de EL PAIS, en la edición de hoy, que a continuación reproduzco:

Qué desastre. Llevo largos años intentando superar esa cómoda propensión al tópico que todos padecemos, largos años esforzándome en comprender que las cosas no son blancas o negras. Pero últimamente la realidad parece empeñada en demostrar la veracidad de algunos de los estereotipos más simplones, como, por ejemplo, que los ricos son unos chorizos y que los financieros son unos malvados. De otro modo no se puede entender este inacabable rosario de escándalos: día tras día, prohombre tras prohombre y banquero tras banquero, todos van enseñando sus manitas ladronas.
Al principio, te decías: ¿hasta dónde llegará la crisis? Hoy te preguntas: ¿hasta dónde llegará la estafa? Esta horda de ricos facinerosos ha creado un vasto agujero negro que se lo traga todo, de manera que también hay que preguntarse cuántas toneladas de millones más habrá que seguir lanzando a ese pozo sin fondo. Circula estos días por Internet un cálculo hecho por un norteamericano. El tipo coge los 700.000 millones de dólares que EE UU va a dar a la banca, y los divide por los 6.700 millones de humanos; y dice que sale a "104 millones de dólares por cabeza", cosa que, como es natural, le parece terrible. La cuenta está mal hecha (en realidad son 104 dólares), pero, a pesar del fallo garrafal, esta tontuna está siendo un éxito en la Red, porque roza la oscura inquietud que todos sentimos, el malestar de ver tirar tanto dinero. Los ingleses darán 630.000 millones de euros a los bancos, los alemanes 500.000 millones... Y así muchos más. Vayan sumando y repartiendo por cada uno de los humanos del planeta, incluidos los niños africanos de vientre hinchado que morirán de hambre este mes o esos bengalíes que, para sobrevivir, dependen de un microcrédito de 50 dólares. Y esa colosal suma de dinero se la damos... ¿para qué, a quién?
Fuente: EL PAIS (Rosa Montero)